Sesión 7

"Arribo a Fortbuft"

Highlights

Introducción

Nudo

Desenlace

Minuta

El grupo llega a Fortbuft luego de diez días de viaje. Se encuentran ante una ciudad muy rígida, antigua, fría, y sobre todo, apagada. Siendo el solsticio de invierno, la mayoría de la actividad esta parada. Pocos Sapientias caminan las calles, más que algunos haciendo compras y otros que continúan montando guardia en el puerto.
Apenas ponen pie en los tablones de uno de los muelles, Threin logra divisar la figura de una dama de alto porte y mucha clase. Lady Corrila Larenhale los espera impaciente (junto a un grupo de escribas, todos ancianos canosos con túnicas marrones y bordó) en el muelle para recibir a los alumnos de Zindralis Arcanum que llegan desde Solicia. Se da una ligera conversación con el minotauro, quien se anima a invitarla un café a la mañana siguiente, pero la dama un poco sonrojada y completamente desprevenida no accede.
Mientras tanto, Aseroth intenta sobrevolar la parte costera para tener un mejor avistamiento de la ciudad. A diferencia de Solicia, aquí las cosas parecieran ser bastante más rígidas y ordenadas. No termina de alcanzar los 15 o 20 metros de vuelo, que siente un leve calor en el pecho, seguido de una voz en su cabeza. Uno de los guardias advierte, y le da el beneficio a la duda, de que no debería andar tan libremente volando en la ciudad.
Rikard intenta acercarse al grupo de escribas que sucede a Corrila, aunque no lo logra. Threin lo ve como queda con un paso en el aire, frenado al lado suyo, y sugiere "muchacho, estuviste muchos días en altamar, no salgas corriendo que te vamos a tener que levantar en palita". Algo sucio y desarreglado por el viaje, decide que en una ciudad de este porte, es mejor estar bien arreglado y presentable. Despues de todo, si quiere ingresar al colegio, debería lucir al menos como un profesor decentemente arreglado y prolijo. Para esto consultan junto a Ase a los guardias acerca de donde podrían conseguir algunas ropas. Los dirigen hacia la sección comercial de la ciudad, y recomiendan que visiten la taberna "las dos puertas", para conseguir buena cerveza y comida.

Aseroth y Rikard se dirigen a Zindralis Arcanum para intentar contactar a Corrila, pero encuentran las puertas cerradas. El gnomo deja un presente a la dama para que los guardias se lo entreguen por la mañana siguiente antes de que lleve a los estudiantes al puerto para zarpar en el barco hacia Solicia.

Un poco mas tarde, los cuatro se reúnen en la puerta de la taberna para saldar la apuesta que habían hecho Aseroth y Rikard. Si se llamaba las dos puertas porque tenia dos ingresos por distintas calles, o si ambas puertas daban a la misma fachada. Encuentran un pequeño pizarrón frente a dos puertas que indica de forma amable y jocosa, "de 5 pies de altura o menos por la izquierda, más de 5 pies por la derecha".
Dentro del local se encuentran con un clima mucho mas amigable que el frio y la piedra que rondaba toda la arquitectura de Fortbuft en el exterior. Una bienvenida más acogedora, con un hogar en llamas que abraza a los comensales listos para disfrutar de un rico almuerzo. Dos personas de unos cincuenta años atienden la barra que divide el local en dos mitades casi iguales aunque con mobiliario notoriamente diferente. Porter y Miriam son quienes llevan el mando de la barra, las ordenes de comida, y de recibir con una gran sonrisa a sus clientes.
Intercambian algunas palabras con el grupo, no sin antes presentarles la principal atracción del lugar. Una serie de juegos, meramente por diversión, que invitan a un participante de cada lado del local a enfrentarse en ambos lados de la barra. El día de hoy los juegos serían un combate de pulseadas, competencia de fondo blanco, culminando con una batalla de instrumentos. Aseroth pide una cantidad ridícula de comida, o al menos eso parece a los otros tres integrantes del grupo ya que no lo vieron comer prácticamente en las dos semanas que llevan juntos. Entre medio de este rato, ingresa una joven humana al local, con un laúd en su espalda. Pelo morocho, una capa color arena y ropas de cuerina algo ajustadas. Habla algunas palabras con Rikard y se presenta como Indiga. Comenta que esta hace unos meses en Fortbuft y no parece haberlos visto caminando las calles.
Concluido el almuerzo comienzan los juegos. Los demás comensales se hacen parte también, y pasan un buen rato. Un humano de dos metros de altura hace una pequeña interna con Threin para ver quien se postula como representante para las pulseadas. Dorogul y Rikard se enfrentan en el duelo de fondo blanco, que resulta con un Rikard vencedor, aunque no por mucho tiempo. Se levanta de su banqueta con un ademán victorioso, y hace un paso en falso para terminar de cara al suelo casi inconsciente. Inga le da una mano a levantarse, de la misma forma que Threin y Aseroth asisten a un Dorogul que pareciera no tener el mejor de sus días respecto a la bebida.

Tras unos momentos, Indiga habla con Rikard luego de que este se recompone, y le hace un ademán para que se siente a apreciar la batalla musical que dará comienzo. Threin junto con otros dos de los comensales hacen una interpretación de persiana Freytoniana, algo humilde y desprolija. La joven humana toma su laúd y junto a un joven tortle y un halfling comienzan a interpretar su parte. Indiga, algo afectada por el alcohol también, comienza a cantar y tocar una versión de "La casta es una joda letal", pero no logra hacerlo con total integridad. El frio habia desafinado su laud, y un poco nerviosa se da por vencida en el combate. Sin embargo, luego de celebrar la victoria del equipo donde se encontraban Threin, Aseroth y Dorogul, el gnomo se acerca a la humana para entablar un diálogo algo más personal y serio.
Ella comenta que trabaja con algunas personas para atentar contra las familias de la aristocracia del sur. Confiesa que busca aliados para poner en marcha su plan, y los invita a los cuatro a tener una conversación mas reservada puertas adentro en la parte trasera de la taberna.

Una vez allí, se ponen varias cartas sobre la mesa de parte de Indiga. Ella necesita conformar un equipo para investigar a Cardin Cenesh y las actividades que está realizando por fuera de Fortbuft. Sugiere una posible intercepción o secuestro si es que logran cruzarlo por fuera de la ciudad, ya que dentro de las murallas de Fortbuft es casi intocable. El grupo, no del todo seguro o conforme con el plan, le pide un tiempo a solas para conversar los planes que tienen y como continuarán desde aquí, siendo que deben regresar a Solicia al día siguiente por la mañana.

El grupo se retira para pasar la noche en Fortbuft, y decidir como se alistan para emprender la vuelta hacia Solicia.