Dorogul
Char sheet
Stats
- Bárbaro (5)
- AC> 14
- Speed> 40
- Proficiency> +3
- Passives:
- Perception: 11
- Investigation: 8
- Insight: 11
Str | Dex | Con | Int | Wis | Char |
---|---|---|---|---|---|
18 (+4) | 14 (+2) | 15 (+2) | 7 (-2) | 13 (+1) | 11 (+0) |
Descripción
Contextura: Fornido.
Edad: 37
Color de piel: verde pálido
Rango
Estibador en el puerto central de la ciudad de Solicia
Objetivos personales
TBD
Historia
Dorogul es de los pocos half-orc que quedaron en la región de Medym (porción central del continente Draac Racimun). Las tribus de half-orcs en Medym son inmigrantes que llegaron a hace unos 30 años al puerto de Solicia. Emprendieron viaje desde su continente natal (Kost D'ze, luego de enterarse que algunas familias de la ciudad de Lerwick, ubicada unos mil kilómetros más al norte, habían escapado en barco hacia el este, buscando tierra firme en Draac. Dadas las pésimas condiciones de vida que vos y tus allegados tenían, decidieron ahorrar para comprar un barco mediano e intentar cruzar las aguas esperando un mejor destino que el desierto nevado de Zeiter, al sur de Kost. Al menos un clima más cálido y amigable. Basta de frías noches que hacen crujir los huesos de hasta el más honroso paladin.
Migraste hacia Draac con 14 años. Y hace unos veintilargos que vivis ya establecido en solicia.
Hoy en día, viven en las afueras del bosque, en el territorio entre Beachford y Solicia. La primera es una ciudad rural semi costera, y la segunda es el mayor puerto del sur, que funciona como punto de encuentro entre piratas, comerciantes, y otros tantos trabajadores. Solicia es uno de los lugares más festivos y coloridos que se podrán encontrar al norte de Ynfra. Región conocida por su frivolidad, pasión, diversidad de culturas, y por ser la bahía con mejores playas del mundo dirían algunos. Es así que lo visitan cualquier cantidad de viajeros y aventureros.
Hace varios años, el medio orco logro asentarse en el puerto de Solicia, donde nunca falta el trabajo. Sea de lava copas (aunque no es su fuerte, porque rompió más vajillas que las que limpió), asistente en el puerto (con los cientos de barcos que llegan semanalmente), o como guardia del mismo complejo (cuidando que los ladrones y sabandijas no cometan fechorías por demás).
Conoce bien la infraestructura de la ciudad, y cuenta con varios contactos de entre las facciones que rigen las actividades en ella. Escuchó más historias y leyendas de las que puede recordar. Y con unos veintilargos años, recopiló un carnaval de anécdotas de todo tipo, color y calibre.
- Una torre viviente ubicada al norte del Cañón de los reflejos, donde las paredes estan grabadas con memorias y arrepentimientos de aquellos que alguna vez buscaron refugio en ella, esperando una visión del pasado y una oportunidad de introspección y redención.
- Un goblin que venía del norte, contó alguna vez que hablo con "La Chronomancer" le llamaba. Como olvidar ese nombre! Una quimera cambia formas, con escamas opalescentes que afectaba el paso del tiempo. El mero goblin decía que con un batir de sus alas, le hizo ver su futuro y pasado, mientras estaba caminando por el Desierto de Jurak. Las risas de esa noche se escucharon hasta la ciudad capital de Freyton. Eran las tres de la mañana y seguían tomando cerveza riendo con los tripulantes del barco a orillas del mar.
- Hace poco, un artefacto muy valioso que se vendió por veinte mil oros a un tal fulano Dustride, o al menos a un representante de la familia de mercaderes que gobierna Northern Praverk. Dicen que usan artilugios para mantener el control de las cárceles situadas más al sur. Quien sabrá que clase de atrocidades cometerán esos aristócratas.
- La semana pasada, hablando con el tabernero, Dorogul se reía sobre las barrabasadas que contaba aquel sacerdote. Venia de cruzar el mar desde el oeste, lo cual en un principio te llamó la atención, siendo que hace añares no el medio orco no sabía nada de su tierra natal. H'ugok, devoto de G'avta, se hacia llamar. No fue el primero ni será el último que cuente cuentos sobre el fin del mundo, la reversión de los dioses y el día en que se desate el infierno en la tierra.
Como dice el dicho, "hay gente a la que le gusta ver el mundo arder", dijo el tabernero
Y siguieron riendo hasta el amanecer.